Roa Bastos Fest: Explican cómo entender y combatir el fenómeno de la desinformación en el periodismo

En el marco del Roa Bastos Fest, periodistas expertos en desinformación analizaron las raíces y consecuencias de la misma, y compartieron estrategias clave para que la profesión periodística enfrente este fenómeno que amenaza la verdad y la confianza pública. Desde identificar los tipos de contenido falso hasta entender el contexto político paraguayo, el conversatorio ofreció herramientas prácticas para desarticular narrativas engañosas y reafirmar el compromiso ético del periodismo.

En el conversatorio “Herramientas para combatir la desinformación”, transcurrido durante el primer día del Roa Bastos Fest, estuvo a cargo de los periodistas Josué Congo y Patricia Benítez, periodistas de la sección de La Precisa, sección de fact-checkingy del Surti. Ambos explicaron los factores que influyen en la proliferación de narrativas desinformativas y cómo estos pueden ser afrontados.

Apuntaron a que la desinformación, según la especialista Claire Wardle, es contenido intencionalmente falso y diseñado para causar daño, motivado por tres factores: ganar dinero, tener influencia política o causar problemas por el simple hecho de hacerlo.

En el escenario del Roa Bastos Fest, Josué Congo, periodista de El Surtidor, refirió que “la desinformación es una crisis que se sostiene en la confusión, el cinismo, la irresponsabilidad, la fragmentación y la apatía”. 

“Cuando hablamos de crisis, entendemos la desinformación no solamente como un producto, un material o una imagen falsa, sino también como un fenómeno que se da en diferentes medios y se propaga. Entonces, como fenómeno, lo vemos como una crisis, no solamente a través de las redes sociales, sino que también dentro de nuestra profesión”, explicó Josué.

Los tipos de desinformación

La forma en la que se concibe la desinformación puede variar. Existen diferentes niveles, teniendo en cuenta el daño que puede generar en la sociedad, como por ejemplo: la sátira o parodia, contexto falso, contenido impostor y contenido falso.

“La desinformación es rápida y sencilla. Sin embargo el periodismo necesita tiempo, necesita recursos y necesita metodología. En La Precisa, que es la sección de fact-checking de El Surti, entendimos que el formato es el mensaje, por eso debemos analizar este problema en diferentes niveles”, afirmó Josué.

“Los memes, los gráficos, son una de las maneras más fáciles de engañar, porque se hacen súper rápido, son sencillos, llegan rápido, convencen rápido y son de fácil difusión. También está el contenido falso, que surge de datos totalmente fabricados”, señaló Patricia Benítez. 

Patricia Benítez, periodista y editora de la Precisa / TKP Agencia.

Patricia, periodista y editora de La precisa, indicó que “se debe tener en cuenta el contexto general de una información antes de difundirla. Es necesario verificar la fuente del material y, de esa manera, evitar convertirnos en agentes de este fenómeno”.

En el caso del periodismo, expresó que el comunicador debe familiarizarse y actualizarse con las diferentes herramientas existentes, que pueden ser utilizadas para verificar datos.

Factores que aceleran la desinformación

Las condiciones que aceleran la desinformación, de acuerdo con The London School of Economics, son la confusión, la fragmentación, el cinismo y la apatía, indicaron. 

“La confusión, porque existe una cantidad infinita de información en internet; la fragmentación, porque la grieta en la división de grupos es cada vez más amplia y se tiende a tomar una postura; el cinismo, se asume que no existen más cosas que investigar o aprender; y la apatía, es común ver, por ejemplo, comentarios aludiendo a la pérdida de fe en la democracia”, sostuvo Patricia.

Desinformación en el contexto paraguayo

Para hablar de desinformación en Paraguay, resaltaron que se debe hablar de políticas partidarias.

“Por encima de los medios de comunicación, existen cuentas afines al oficialismo cuyo propósito es desinformar; incluso tienen la estética de medio de comunicación. Esto no significa que no haya otros sectores que desinformen, claro que los hay. Pero el que ejerce el poder es al que tenemos que controlar más de cerca, porque es la tarea del periodista”, manifestó Josué.

“Hay varios procesos legislativos en donde se presentan campañas de desinformación; por ejemplo, el senador que comparó el criadazgo con el tereré o la postura reiterativa de Peña a favor de la ultraderecha. Existe una narrativa desinformativa, fundamentada en base a mitos, que busca agradar a un sector y silenciar a otro”, expuso Congo.

En relación a este ejemplo, Patricia agregó que buscan vendernos esa idea de que en Paraguay reina el pensamiento conservador, el rechazo a la minoría. «No tenemos que conformarnos con que ese sea el discurso oficial que se instala a través de las personas que están en el poder”, subrayó

La ética periodística 

Así mismo, se debatió acerca de los intereses económicos que existen detrás de los medios tradicionales y cómo a raíz de esto también pueden surgir campañas de desinformación.

“Es importante separar al periodista del medio. Justamente para eso estamos los periodistas: para establecer nuestro punto de vista y en caso de que un medio desee instalar algún tipo de desinformación guiarnos en cuanto a nuestros principios éticos”, manifestó Patricia.

Además, Josué Congo se refirió a la tensión entre el rol informativo del periodista y la libertad de expresión.

“Es un tema que el gremio de periodistas debería debatir. Se puede mentir, sí, pero siempre hay alguien que te desmiente. Es una posición en la que tenemos que autorregularnos”, argumentó.

Tomando en consideración los criterios mencionados, se debe comprender que la desinformación es una problemática que afecta a todos los ciudadanos y que, a pesar de ser un fenómeno a gran escala, existe una responsabilidad colectiva para combatirla. 

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