Durante décadas, la erosión de las riberas ha representado uno de los principales desafíos para la comunidad indígena Yshir Ybytoso de Puerto Esperanza, en el Pantanal paraguayo. El río Paraguay sostiene la movilidad, la pesca y buena parte de la vida comunitaria, pero también transforma continuamente el territorio mediante la acción de las corrientes, las lluvias y el oleaje generado por la navegación.
El proyecto Rompiendo las Olas implementa y evalúa cuatro Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN) desarrolladas junto con la comunidad para contribuir a mitigar la erosión ribereña, fortalecer capacidades locales y generar aprendizajes que puedan orientar futuras intervenciones en otras comunidades ribereñas del río Paraguay.
El proyecto fue concebido originalmente para evaluar una solución basada en una malla flotante amortiguadora de olas, utilizando materiales disponibles en la comunidad para disminuir la energía del oleaje generado por el paso de embarcaciones. Sin embargo, durante las primeras consultas y el proceso de diseño participativo, la comunidad y el equipo técnico identificaron que la erosión respondía a una combinación de varios factores y que una sola medida difícilmente sería suficiente.
Como resultado de los procesos de diálogo con la comunidad se estableció un sistema integrado por cuatro Soluciones Basadas en la Naturaleza: la malla amortiguadora de olas, un muro ecológico de madera, un muelle comunitario y un piloto de revegetación de ribera, que en su conjunto permitan abordar la problemática de la erosión a la vez que organice el uso de la ribera en la comunidad.
Esa evolución de las soluciones no respondió a una modificación arbitraria, sino al intercambio permanente entre especialistas del consorcio internacional y la comunidad Yshir, cuyos conocimientos sobre el comportamiento del río y los materiales disponibles contribuyeron a un ajuste del diseño original del proyecto.

Poniendo a prueba las soluciones
Abril de 2026 marcó un momento clave para el proyecto. Con el inicio de la crecida estacional del río Paraguay comenzaron también las primeras observaciones sobre el desempeño de las tres Soluciones Basadas en la Naturaleza ya implementadas: la malla flotante amortiguadora de olas, el muro ecológico de madera y las parcelas piloto de revegetación. El muelle comunitario continua en etapa de definición y ajuste de diseño, como respuesta a las condiciones climáticas actuales.
Los registros de campo muestran que durante ese mes se concluyeron los 70 metros lineales del muro ecológico de madera, se realizaron los últimos ajustes estructurales y se documentó el primer ascenso importante del río.
De manera paralela, avanzó la implementación de las parcelas piloto de revegetación con especies nativas, concebidas para favorecer la estabilización del suelo y la recuperación progresiva de la ribera. Si bien aún se requiere un período de observación más prolongado para evaluar los resultados del piloto de revegetación, esta primera etapa permitió constatar el establecimiento inicial de la vegetación y generar información clave para su seguimiento.
Dado el corto tiempo transcurrido desde su implementación, los resultados observados son todavía preliminares y requerirán un seguimiento más prolongado para obtener conclusiones definitivas. Sin embargo, este primer periodo de funcionamiento ya permitió identificar hallazgos relevantes que orientan los siguientes pasos del proyecto piloto.
Un mes después, el escenario comenzó a cambiar. Durante mayo, el aumento sostenido del nivel del río incrementó la energía del oleaje sobre la ribera y empezaron a registrarse daños localizados en los sectores más expuestos del muro ecológico. Los tablones inferiores presentaron desprendimientos por el impacto repetido de las olas, mientras que la estructura principal permanecía estable.

La crecida y el valor de la malla flotante
Junio representó el momento más exigente para el proyecto. Durante la temporada de aguas altas, el aumento del nivel del río y el impacto del oleaje sobre la ribera permitieron observar cómo respondían las soluciones implementadas y registrar los primeros hallazgos del monitoreo.
Fue entonces cuando el monitoreo permitió observar con claridad las diferencias entre los distintos sectores del sistema. Mientras los tramos sin protección complementaria registraron desmoronamientos de la orilla del río, y el muro se veía afectado por el desplazamiento de tablones e incluso la inclinación de algunos postes debido a la pérdida de apoyo lateral, los sectores de la ribera protegidos por la malla flotante mantuvieron un comportamiento considerablemente más estable.
El equipo técnico de PCI, integrado en este seguimiento por Carlos Agüero, Fulgencio Méndez y Jacinto Villalba, identificó el desempeño de la malla flotante como uno de los principales hallazgos del período. Las observaciones realizadas en campo mostraron que la estructura contribuyó a disipar la energía del oleaje antes de que alcanzara la ribera.
A esto se sumó un efecto que no había sido previsto durante el diseño inicial. La acumulación natural de camalotes sobre la estructura creó una barrera vegetal que incrementó la capacidad de amortiguación de la malla sin requerir intervenciones adicionales. Técnicamente, se consideran estas observaciones en campo muy relevantes como aprendizaje y como demostración que la malla flotante cumple con la función esperada.

Aprender para mejorar las soluciones
Lejos de interpretar estos resultados como una validación definitiva, el proyecto los entiende como parte del proceso propio de una prueba piloto: aprender haciendo.
El refuerzo de los sistemas de fijación de los tablones bajos, la ampliación de la cobertura de la malla flotante hacia los sectores más vulnerables, el refuerzo de la revegetación ribereña y la revisión conjunta del diseño con el consorcio técnico (WWF, HKV, Bureau Stroming), PCI y la comunidad, han permitido realizar adaptaciones que se consideraron pertinentes y así definir los próximos pasos para la sostenibilidad y el mantenimiento de las soluciones.
Este enfoque responde a un principio que atraviesa todo el proyecto: las Soluciones Basadas en la Naturaleza requieren gestión adaptativa y aprendizaje iterativo: su desempeño depende del comportamiento del ecosistema y, por ello, necesitan ser observadas, evaluadas y mejoradas de manera continua.
Las próximas etapas incluyen la continuación del monitoreo de las cuatro soluciones, ajustes técnicos cuando sean necesarios, reuniones con la comunidad para evaluar conjuntamente el desempeño de las intervenciones y la socialización de los resultados con comunidades vecinas y actores vinculados a la gestión del agua y la navegación.

Cuando la comunidad también diseña las soluciones
Cada etapa del proyecto fue discutida con la comunidad Puerto Esperanza del Pueblo Yshir antes de su implementación. Ese proceso permitió modificar materiales, ajustar diseños y redefinir prioridades conforme avanzaba la implementación de las soluciones, la cual también contó con participación comunitaria.
Un ejemplo significativo fue la decisión de reemplazar los elementos de karanda’y inicialmente previstos para el muro ecológico por madera de quebracho. La propuesta fue presentada formalmente por la comunidad, representada por su líder, Primitivo Froilán Barboza, a partir del conocimiento Yshir sobre la mayor durabilidad y resistencia del quebracho frente a la exposición permanente al agua y al oleaje. El consorcio analizó e incorporó la recomendación al diseño, reconociendo el valor del conocimiento local para fortalecer la solución.

Mirando hacia el futuro
En Puerto Esperanza, las Soluciones Basadas en la Naturaleza demostraron que la evidencia se construye en el territorio, observando el comportamiento del río e integrando el conocimiento de la comunidad con la experiencia internacional, así, con la primera temporada de aguas altas ya documentada, el proyecto entra ahora en una nueva etapa: consolidar el monitoreo, evaluar el desempeño de las soluciones y transformar esos aprendizajes en conocimiento que pueda orientar futuras intervenciones en otras comunidades ribereñas.
Rompiendo las Olas es financiado por el programa Partners for Water del Gobierno de los Países Bajos e implementado por un consorcio integrado por WWF-Países Bajos, WWF-Paraguay, HKV, Bureau Stroming y Pro Comunidades Indígenas (PCI). El proyecto desarrolla y evalúa Soluciones Basadas en la Naturaleza junto con la comunidad Yshir de Puerto Esperanza para generar evidencia, fortalecer capacidades locales y contribuir a la gestión sostenible de la erosión ribereña en el Pantanal paraguayo.
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(*) Diego Valdez Bazán es activista social, comunicador y gestor de proyectos enfocados en los derechos humanos y ambientales, vinculado a WWF – Organización Mundial de Conservación – Paraguay.