Historias que nacen en el sur: Pilar se convierte en escenario del cine comunitario con ‘Cecilio no quiere ser nombrado’

Con un equipo joven y multidisciplinario, el cortometraje “Cecilio no quiere ser nombrado” fue grabado íntegramente en la compañía Kamba Kua de Isla Umbú, a 15 km de Pilar. La producción demuestra que es posible hacer cine de calidad fuera de la capital, movilizando talentos locales, creando redes comunitarias y revalorizando las historias rurales. Recientemente declarado de Interés Cultural Departamental, el corto apunta ahora a festivales nacionales e internacionales.

«Escena Uno. Toma 5… ¿Sonido graba? Graba. ¿Video graba? Graba… Acción…»
Se escucha el sonido de la claqueta y el mando del director dando paso a la grabación del cortometraje “Cecilio no quiere ser nombrado”.

“Cecilio no quiere ser nombrado”, es un cortometraje escrito y dirigido por Facundo Almirón (26), de nacionalidad argentina, quien está residiendo en Pilar más de un año. Facu es realizador audiovisual, estudió en la ENERC de Formosa, Argentina.

Adaptación local de una realidad que se aplica en más de un país

El audiovisual fue grabado en la compañía de Kamba Kua, distrito de Isla Umbú, ubicado a 15 km al sur de Pilar. Este cortometraje cuenta la historia de Cecilio, un campesino que es abandonado por su familia, debido a la falta de trabajo en el campo. De esta manera quedó en la soledad, angustiado y con la nostalgia de un mejor porvenir. Esta situación destruye el orgullo de un hombre que no puede dar una mejor vida a su familia. 

“El guion surgió en Argentina, donde vivía. Fue inspirado en un campesino argentino llamado Cecilio Soto, un señor que recorría el pueblo pidiendo hacer cualquier changa (trabajo). Tenía su casa en el campo”, menciona Facundo Almirón, director y guionista del corto.

Parte del equipo del corto “Cecilio no quiere ser nombrado” / María Alejandra Acosta.

Debido a que Facu se vino a vivir a Paraguay por varias razones, cambió el escenario de la película. Al ver que la situación de Paraguay y Argentina son muy similares. Además, la casa en donde se lleva a cabo el rodaje, pertenece a una familia que tuvo que migrar por la falta de oportunidades en el campo. El lugar y la historia tienen una conexión muy grande.

Foto 2 Facundo Almirón (directo), Atilio Egert (cámara) y Lara Loncharich (directora de fotografía) en el rodaje (Foto gentileza Camila Acosta)

Esta historia es una muestra de una realidad que afecta a muchas familias. “La vida rural va desapareciendo debido al abandono estatal, sin rutas y sin salidas rápidas a los productos del campo, sin salud y sin educación. La gente se resigna porque no conoce otro modo de vida”, menciona Facu.

«Cecilio no quiere ser nombrado» con un equipo intergeneracional

Camila Ariel Acosta (22), realizadora audiovisual y productora del corto “Cecilio no quiere ser nombrado”, estudió Realización Audiovisual en la ENERC – Formosa, Argentina.

El trabajo que Cami realiza en este ámbito es organizar la logística, el plan de rodaje, reuniones con las cabezas de áreas (fotografía, arte, movilidad, cámaras, entre otros). Trabaja en conjunto con Kamila Lird, quien también es realizadora audiovisual.

Camila Ariel Acosta (productora) y Karen Quintana (actriz) / Alejandra Acosta.

Cuenta lo que significó para ella hacer este proyecto.“Hacer producción es un desafío para mí, no es mi área favorita. Esto se debe a que hacer producción es hablar con la gente. Enviar notas a las instituciones, a los negocios, hacer seguimiento de las notas, hacer publicaciones, el rol es muy complejo”, señala Cami Acosta.

En ese contexto, Cami enfatiza que, si la producción no está bien, el rodaje no se puede llevar a cabo en su totalidad. Es uno de los pilares principales del rodaje de la película.

Hablamos también con Horacio “Chirola” Fernández (58), actor argentino. El mismo afirma sentirse tranquilo y seguro al ver la locación. «Además, me encantó la idea del corto, nos sentimos más paraguayos por la zona en que vivimos. El hecho de conocer y trabajar con gente nueva, me da tranquilidad”, asevera Chirola.

Horacio “Chirola” Fernández, actor principal/ Gentileza Camila Acosta.

Una demostración de que se pueden hacer producciones fuera de Asunción

Por su parte, la directora de fotografía resalta la importancia de descentralizar este tipo de producciones.

“El equipo humano de la película es muy bueno, cuando me hablaron para venir a trabajar, de entrada, les dije que sí. Porque de esta manera, se muestra que se pueden hacer este tipo de trabajos fuera de la capital”, menciona la directora de fotografía, Lara Loncharich.

El trabajo de imagen es diferente a los trabajos que se realizan principalmente en Asunción. “Encontrar en el guion ciertos elementos que resonaban con lo que a mí me gusta, con las referencias de otras películas, la estética de por sí. Es un desafío que me gusta”, dice Loncharich.

Asimismo, al hablar con Kamila Lird (26), realizadora audiovisual; menciona que tiene el rol de Asistencia de Dirección. En ese marco, se encargó del trabajo con la productora y el director de organizar los días de rodaje. También gestionó la movilidad, los días de rodaje, los traslados, que los actores estén a hora, y en qué orden se graban las escenas.

“Tenía que ver los planos que el director quería que se hagan, que se graben los sonidos. También tenía que organizar al equipo técnico, mientras el director hacía otras cosas, por ejemplo: ensayar con el actor y las actrices”, menciona Lird.

Posicionar a Pilar como un escenario para el cine comunitario

A su vez, Kamila Lird refiere que es muy importante que se pueda grabar un corto en Pilar, filmado totalmente en la zona. Porque, asegura que, cuesta mucho hacer cosas fuera de Asunción o de Buenos Aires (Argentina). 

“Es sumar todas las capacidades y conocimientos que se tienen para poder grabar en Pilar. Creamos ciertas conexiones con gente de acá, que le gusta lo que se está haciendo y demostrando que se puede descentralizar todo”, asegura Kamila Lird.

Lara Loncharich, directora de arte / María Alejandra Acosta.

Camila Acosta, la productora de la película, relata que con este tipo de cine comunitario se activa la economía naranja. Esta es la de los pequeños productores, los pequeños comercios. “Varios comercios colaboraron con nosotros ya sea con dinero en efectivo, productos, frutas y verduras. Le pedimos a una señora vecina de la casa donde grabamos, que nos cocinara los días que íbamos a estar. Nos visitaron mucha gente para ver cómo se realiza un trabajo de rodaje de película”, sostiene la productora.

La respuesta positiva de la comunidad

Cabe señalar que los integrantes del equipo señalaron que tuvieron una respuesta positiva de los comercios e instituciones con quienes hablaron. Cubrieron todas las necesidades en cuanto a alimentación, traslado y alojamiento tanto del actor como de los demás integrantes del equipo de “Cecilio no quiere ser nombrado”.

“De esta manera nosotros también aprendimos muchas cosas. Que si no tenemos equipo técnico, en el sentido de no contar con un presupuesto grande, podemos recurrir a los comercios e instituciones locales. Al no tener estructura de financiación tenemos que amañarnos para conseguir las cosas”, finaliza Camila Acosta.

Otro aspecto que el grupo debe ver y gestionar algún estudio donde poder hacer el montaje, la edición, el sonido, que también tiene su costo. 

Equipo técnico / Gentileza Camila Acosta.

Entre los objetivos del grupo es poder participar de festivales nacionales, regionales e internacionales, distribuir la película a nivel local e internacional. Realizar muestras itinerantes en barrios de Pilar y otros distritos del departamento de Ñeembucú.

“Queremos seguir contando nuestras historias. Queremos que la gente se anime a mostrar a través del audiovisual sus historias. Que esto se dé en cada barrio, en cada cuadra hay algo que decir”, menciona Facundo Almiron.

Todos resaltaron que es posible hacer este tipo de actividades. Se puede filmar una película que no sea precisamente en Asunción. Se puede descentralizar puesto que se tienen personas con capacidad y equipo técnico para llevar a cabo estas historias.

Equipo audiovisual

Además de los integrantes con quienes hablamos, forman parte de este equipo:

En Arte: Nayana Ferreira (23), estudiante de la Licenciatura de Danza de la FADA – UNA

Annabella Bottino (24), estudiante de la carrera de Psicología de la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades – UNP

Cámaras: Arturo Encina (24), estudiante de Ingeniería Informática de la FACEN – UNA 

Attilio Egert (35)

  Actrices: Karen Quintana (39), estudiante de Comunicación para el Desarrollo, FCTA – UNP e Isabella Magali Luján Gomez (11)

Recientemente el corto “Cecilio no quiere ser nombrado” fue declarado de Interés Cultural Departamental. Esto fue posible a través de la Resolución N° 08/2025, aprobada por la Junta Departamental de la Gobernación de Ñeembucú.

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