8M: El periodismo paraguayo tiene rostro de mujer

[PRIMERA PARTE] En torno a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, este 8 de marzo, nuestra colaboradora Analía López dedica un primer reportaje a las mujeres periodistas, entre las que incluye a nuestra directora ejecutiva, Desirée Esquivel Almada. “Es un reconocimiento para esas mujeres que aguantan la calle entre piropos y abusos; que se queman las pestañas en la soledad de una investigación o que brillan con luz propia en el corazón de sus comunidades”, destaca.

Cuando tenía entre 12 o 13 años, recuerdo la voz de mi abuelo cuando me decía “mi bella periodista: La futura Yolanda Park, Menchi Barriocanal u Ondina Cantero”, figuras que, en ese entonces, fueron mi norte en la profesión.

A los 17 años, pisé la Facultad de Filosofía y mi visión se extendió. Me encontré con esas periodistas que no salen en tv o no son presentadoras, pero que hacen el trabajo en la calle, en las comunidades, en el detrás de las noticias y, que lejos de las cámaras y de los flashes, silenciosamente escriben la historia del periodismo en Paraguay.

Angie Prieto.

Un precedente de justicia y valentía

Una parte de esa historia, la está escribiendo la periodista Angie Prieto a quien, mientras yo tomaba clases de periodismo en Filo, la veía presentar noticias con una voz impecable y un talento innato.

En el 2022 tomó la decisión de acompañar la denuncia colectiva contra acoso sexual y laboral, que estaba ocurriendo en SNT – Canal 9, en el cual trabajó durante 13 años.

Su lucha se convirtió en una bandera para las comunicadoras de Paraguay: tras años de resistencia y puertas cerradas, la justicia finalmente ordenó su reposición laboral reconociendo que el despido fue una represalia.

“Es un fallo histórico… se pudo probar absolutamente todo”, menciona Angie. Este no es solo un triunfo legal; es la certeza de que las periodistas ya no estamos solas y que merecemos trabajar dignamente.

Desirée Esquivel Almada.

Mujeres construyendo nuevos espacios

En mi camino de descubrir mujeres que inspiran lejos de las pantallas, me encontré con Desireé Esquivel y Lía Barrios.

Con ellas di mis primeros pasos en el taller de ABC Color Periodismo Joven entre el 2011 y 2012 y tuve el privilegio de volver a encontrarnos oficialmente como estudiantes de periodismo.

Desirée Esquivel es hoy una profesional brillante, inspiradora y multifacética, que demuestra que la censura puede ser el motor de algo mucho más grande. Tras ser desvinculada de un medio por su postura crítica, fundó El Otro País, un medio que apuesta al periodismo de soluciones. Creadora del primer festival de periodismo literario en Paraguay: ‘Roa Bastos Fest’ y premiada como Periodista Amiga de la Niñez en 2024, su trabajo es ejemplo de un periodismo que denuncia, pero que también construye comunidad y busca transformar la realidad desde la empatía y con visión femenina.

Por otro lado, está Lía Barrios, una mujer soñadora y auténtica. La vi esforzarse al máximo durante la carrera, con esa hambre de quien busca destacar y ganar su propio espacio en un medio gigante. Así lo hizo: investigó hechos de corrupción en el Municipio más grande del país y, a pesar de recibir amenazas, mantuvo un trabajo ético y memorable.

Su dedicación la llevó a ser la primera periodista especializada en Datos e Investigación del país, fundadora del medio Paraguay Data y creadora del primer diplomado en la materia para que otros colegas también crezcan. Hoy, un avión la espera para seguir sus sueños en la Universidad de Chicago, demostrando que el periodismo paraguayo, cuando tiene rostro de mujer, no conoce fronteras.

Lía Barrios.

Territorio y liderazgo femenino

Desde el Chaco Paraguayo, en el corazón de Filadelfia, está Gina Benítez, reconocida periodista y comunicadora del pueblo Guaraní. Una mujer que no conoce de distancias y que ha ganado su lugar en la profesión con trabajo, talento y un carisma genuino.

Como activista y promotora cultural, utiliza la comunicación para fortalecer el desarrollo comunitario y la identidad de su pueblo recordándonos que el rostro del periodismo en Paraguay también es diverso, pluralista y que se construye desde el territorio.

Gina Benítez Pintos.

Un homenaje al legado invisible

Hoy, al cerrar los ojos, ya no solo escucho la voz de mi abuelo hablándome de las grandes mujeres de la televisión paraguaya. Escucho también el murmullo de tantas niñas que, como yo a los 12 años, están buscando en quién creer y en quién convertirse.

Les digo: la lista es larga y las palabras a veces no alcanzan.

Este artículo es un homenaje para ellas, para las que vienen escribiendo sus sueños en cuadernos escolares. Pero, sobre todo, es un reconocimiento para esas mujeres que aguantan la calle entre piropos y abusos; que se queman las pestañas en la soledad de una investigación o que brillan con luz propia en el corazón de sus comunidades.

Todas ellas escriben la historia quizá sin saber que alguien las está mirando.

No lo hacemos para alimentar el ego o la fama. Buscamos ser respetadas laboralmente por nuestro talento, nuestra capacidad y el rigor de nuestro oficio. Este homenaje va para aquellas que, en cualquier profesión u oficio, son ejemplo sin buscarlo, inspiran sin pretenderlo y, con su trabajo silencioso, nos demuestran que la historia paraguaya se sigue escribiendo con el rostro de una mujer valiente y, con una voz, por fin.

Marcha de mujeres, el 8M, en las calles céntricas de Asunción. / Archivo.

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