A pocos días de las elecciones municipales del 4 de octubre, el “planillerismo” se convirtió en uno de los ejes del debate por la Intendencia de Asunción.
La Municipalidad cuenta con más de 9.000 funcionarios y, tras la intervención de 2025, la sobredimensión de la planilla quedó en el centro de la crisis de la Comuna. En ese marco, el candidato de la ANR (Lista 1), Camilo Pérez, aseguró en una entrevista con ABC TV que su plan dejaría “cerca de 3.000 puestos vacantes y cero planilleros”.
Según el texto publicado por ABC Color, Pérez agregó que quien no trabaja no puede estar en la Municipalidad porque eso es un delito. El medio describió el plan como un reordenamiento masivo del funcionariado, apoyado en jubilaciones y retiros voluntarios que, según el candidato, financiaría el BID, y con una auditoría completa de gestión como primera medida.
Lo que dijo, y cómo fue cambiando
La promesa de no tolerar planilleros se mantiene desde agosto. Lo que cambió es el modo de llegar a ella. Estas son sus declaraciones públicas recogidas por la prensa:
| Fecha | Medio | Qué dijo |
| 3/8 | ABC y La Nación | Dijo que no echará a nadie que trabaje y que no habrá “ningún solo planillero” con él de intendente [3]. Advirtió que despedir a 3.000 funcionarios generaría igual cantidad de demandas por los contratos colectivos [4]. |
| 12/8 | El Trueno | Afirmó que “no es negocio echar a todos de una”, habló de casi 1.000 funcionarios en estado de jubilación y adelantó que denunciará a los planilleros [5]. |
| 16/8 | ABC (En Detalles) | Evitó plantear una reducción concreta de la planilla y calificó de “políticamente alegre” la idea de echar a 3.000 de unos 9.000 funcionarios [2]. |
| 27/9 | ABC TV | Proyectó eliminar unos 3.000 puestos mediante jubilaciones y retiros voluntarios financiados por el BID, lo que dejaría “cerca de 3.000 puestos vacantes y cero planilleros” [1]. |
| 27/9 | Unicanal (La Tribuna) | Habló de una reconversión funcional sin despidos masivos, con reubicación de personal en áreas deficitarias: “No voy a echar a nadie que realmente trabaja” [7]. |
| 27/9 | La Nación | Mencionó “como 2.000 en posibilidad de jubilarse” y una Caja de Jubilados que no funciona [8]. |
En agosto evitó plantear una reducción concreta de la planilla y rechazó la idea de echar a 3.000 personas; a fines de setiembre proyectó eliminar unas 3.000 plazas mediante jubilaciones y retiros. No es una contradicción lógica, porque cambia el mecanismo, pero el número y su vínculo con los planilleros se fueron redefiniendo en la campaña.

El tamaño de la planilla es verificable
El último dato oficial es de julio de 2025, cuando el interventor Carlos Pereira confirmó 9.119 funcionarios: 7.375 en la Intendencia, 1.142 en la Junta Municipal, 189 en el Policlínico Municipal, 116 en el Centro Paraguayo Japonés y 297 entre el Mercado 4, el Abasto y la Estación de Buses, además de 301 comisionados. ABC señala que ese sigue siendo el último dato oficial disponible, de mediados de 2025.
Estos números respaldan que la planilla es muy grande y que el “planillerismo” es una preocupación documentada.
El intendente interino Luis Bello, del mismo sector de Pérez, informó en noviembre de 2025 la apertura de unos 200 sumarios por presunto planillerismo o ausencias injustificadas, y unas 70 personas renunciaron al iniciarse el proceso. Lo que los datos no dicen es cuántos de los funcionarios, en total, no cumplen tareas.
No hay una cifra de planilleros y el retiro no permite elegirlos
El nudo de la afirmación es el salto entre las 3.000 vacantes y el “cero planilleros”. Por definición, un retiro voluntario depende de la decisión de cada funcionario, por lo que no permite apuntar a quienes no trabajan. Este razonamiento es de este medio, no una conclusión oficial.
Tampoco existe una cifra oficial publicada de planilleros.
El propio interventor advirtió en julio de 2025 que, por el desorden, era casi imposible hacer la trazabilidad laboral de todos los funcionarios; la Municipalidad contaba entonces con 42 relojes biométricos para unos 4.800 funcionarios de la sede central, y las demás dependencias registraban la asistencia de otras maneras. Lo más cercano a un número son los 200 sumarios de 2025. Las 3.000 vacantes que menciona Pérez son un objetivo de reducción, no un conteo de planilleros.
Pérez menciona otros caminos: una auditoría de gestión como primera medida, denunciar a los planilleros, exigir productividad y reconvertir y reubicar personal. Una auditoría podría producir el número de partida que hoy no existe, pero la promesa de “cero” se formula antes de conocerlo, y el plan no detalla cómo se identificaría a los planilleros ni con qué pruebas. Otros candidatos sí ponen ese paso por delante: Arlene Aquino propone un censo y una auditoría integral del personal, cruzando asistencia, funciones y nómina salarial, antes de decidir.
Las cifras de jubilaciones no coinciden
Las jubilaciones son el pilar del plan, y las cifras que da Pérez varían. A mediados de agosto habló de casi 1.000 funcionarios en estado de jubilación; el 27 de setiembre dijo a La Nación que hay “como 2.000 en posibilidad de jubilarse”.
La candidata Soledad Núñez, por su parte, calculó entre 1.300 y 1.500 funcionarios que cumplirán los requisitos en los próximos años. Los tres números pueden referirse a universos distintos, y en las fuentes consultadas no figura un dato oficial de cuántos cumplen hoy los requisitos.
El contexto financiero agrava la incógnita: ABC informó que la Caja de Jubilaciones Municipal paga los haberes con hasta cuatro meses de atraso.
El financiamiento no está detallado
Pérez dice que los retiros y jubilaciones se financiarían con programas del BID. En las entrevistas publicadas a las que accedimos no se precisa el nombre del programa, el monto ni el cronograma. El costo de salida, además, podría ser alto: ABC informó el 23 de setiembre que el proyecto de nuevo contrato colectivo, que los gremios presionaban para que la Junta Municipal tratara, propone elevar el haber de retiro de 15 a 20 salarios para quienes se acojan a la jubilación [12].
Qué proponen los demás
El Última Hora señaló que hubo consenso entre los candidatos en que los funcionarios que no cumplen tareas deben irse. Ninguno parte, sin embargo, de una cifra oficial. Soledad Núñez, consultada por El Nacional sobre una estimación de planilleros, respondió que no la tiene por la asimetría de información y que la sabrá al llegar a la Municipalidad, y prometió acabar con el “100% de planillerismo”. Rodrigo Franco habló de “sacar a los 3.000 planilleros” sin precisar en esa nota el origen del número, y propone dividir a los funcionarios en cuatro grupos, con destitución por causas fundadas para quienes cobren sin prestar servicio. En paralelo, la ordenanza de presupuesto 2026-2028 impulsada por la administración de Bello autoriza convertir jornaleros en funcionarios permanentes.
Por qué es engañoso
La afirmación de Pérez combina datos ciertos —una planilla de más de 9.000 funcionarios, una Caja en crisis, un problema de “planillerismo” documentado— con una conclusión que no se desprende de ellos. Presenta como resultado asegurado el “cero planilleros” cuando el mecanismo principal que describe, retiros y jubilaciones, no permite elegir a quién se va; cuando no existe un conteo oficial de planilleros; cuando las cifras de funcionario que pueden jubilarse que él mismo da cambian; y cuando el financiamiento no está detallado. Por eso la versión es engañosa. Esto no equivale a decir que la promesa sea falsa: una auditoría o las denuncias que propone podrían, en teoría, identificar casos.
Alcance de esta verificación
Se basa en declaraciones públicas del candidato publicadas en medios, en datos oficiales de la intervención citados por la prensa y en documentos públicos. No evalúa la calificación jurídica del planillerismo ni la viabilidad legal de los retiros.
______________
También te puede interesar: