Soledad Núñez afirma que las “cajas paralelas” desvían el 40% del presupuesto municipal. Es insostenible

La intendenta electa de Asunción afirmó que los cobros que se hacen por fuera de los canales formales de la Municipalidad, las llamadas “cajas paralelas”, se llevan el 40% del presupuesto anual. Según el propio presupuesto aprobado, ese 40% sería más que toda la planilla de salarios y equivaldría a más de la mitad de los ingresos corrientes presupuestados. En sus declaraciones públicas no indicó en qué documento se apoya la cifra y el 29 de octubre dijo que sale de un análisis de su equipo económico con “números que no son precisos”. Aquí lo chequeamos.

La candidata a intendenta municipal de Asunción, Soledad Núñez, ganó las elecciones del 4 de octubre. Durante la campaña y después de ella repitió una cifra: que el 40% del presupuesto anual de la Municipalidad de Asunción se pierde en lo que ella denomina “cajas paralelas”. Para evaluar el número hay que empezar por saber qué son esas cajas y por qué importa una cifra sobre ellas.

Qué son las “cajas paralelas”

Se conoce como «cajas paralelas» a los esquemas de recaudación ilegal e informal mediante los cuales el dinero cobrado a los contribuyentes se desvía hacia bolsillos particulares —como funcionarios corruptos, intermediarios o redes políticas— en lugar de ingresar a las arcas oficiales de la comuna.

Sole Núñez las explicó en ABCTV con una definición amplia: “Si alguien paga un canon, alguien paga un impuesto, alguien paga una tasa o alguien paga una multa, hay una caja paralela”. Es decir, un cobro municipal que no termina en la caja oficial.

El abogado Francisco Alcaraz, presentado por Última Hora como especialista en Administración Financiera y magíster en Ciencias Jurídicas, describe otro mecanismo. Según él, en sistemas vulnerables “los contribuyentes pueden ir, negociar ahí en el Municipio, y se cambia en complicidad de un sistema vulnerable y se baja el monto de la cuenta en forma artificial”. Y agrega: “el funcionario no va a bajar sin una coima, sin una comisión”. De ahí, dice, “puede haber coimas y generarse cajas paralelas”, con la consecuencia de que “se desangra el municipio porque no cobra lo que tiene que cobrar”.

Las dos descripciones apuntan a que la Municipalidad no recibe lo que le corresponde, pero describen mecanismos distintos: un cobro que no ingresa a la caja oficial y una deuda reducida a cambio de un pago. En ambos casos, lo que no llega a las cuentas oficiales no figura en ellas, y esa es la dificultad de medir el fenómeno.

Soledad Núñez habló con insistencia en los medios de que las «cajas paralelas» desvían el 40% de las recaudaciones en la Municipalidad de Asunción, pero no explica de dónde obtuvo ese porcetaje. / Gentileza

Por qué importa verificar esta cifra

Es el eje de su diagnóstico y de su propuesta. Núñez dijo que “lo primero es acabar con las cajas paralelas” y que su foco será “recuperar el dinero de los contribuyentes”.

Una cifra de esa dimensión, que según el presupuesto oficial equivaldría a más que toda la planilla de salarios de la Municipalidad, orienta lo que los vecinos esperan de la gestión y requiere una base que se pueda revisar.

Lo que dijo

El 27 de septiembre dijo a El Nacional que las cajas paralelas “hoy desvían cerca del 40% del presupuesto anual de la Municipalidad para beneficio privado”.

El mismo día, en Última Hora, lo presentó como una cuenta propia: “Nosotros estimamos que el 40% del presupuesto anual de la Municipalidad se pierde en las cajas paralelas”.

El 4 de octubre, en ABCTV, lo repitió: “Estamos hablando de un 40% de lo que es el presupuesto anual”, y agregó: “Más de US$ 50 millones o US$ 60 millones que se pueden escapar tranquilamente a través de las cajas paralelas”.

En ninguna de esas tres declaraciones indicó en qué documento, año o recaudación se apoya el porcentaje.

El 29 de octubre, en una entrevista publicada por ABC, dijo que las cifras salen del análisis de su equipo económico: “Trabajamos con números que no son precisos, pero es lo que hizo el análisis que hizo nuestro equipo económico”.

Ese día situó el monto entre US$ 60 y 70 millones, y no en “más de US$ 50 millones o US$ 60 millones” como el 4 de octubre. Con esto hay un origen declarado de la cifra, pero sigue sin haber un documento ni un método que se pueda revisar.

Sole Nuñez, recorriendo los barrios durante la campaña. / Gentileza

El problema de fondo

Que la Municipalidad de Asunción tiene problemas financieros y de control está documentado en parte: la Cámara de Diputados autorizó la intervención a pedido de la Contraloría General de la República, y el Ejecutivo publicó el informe final en agosto de 2025.

Según el interventor, Carlos Pereira, los bonos solicitados para obras “fueron utilizados en un 93% para gastos corrientes”. Esto se refiere al uso de los bonos. No es una estimación de cobros paralelos ni de cuánto dinero se pierde por esa vía.

No debe confundirse con el 93% que Núñez mencionó el 29 de octubre como porcentaje de los ingresos municipales que va a gastos corrientes: es otra cifra, atribuida a ella, que no verificamos.

El 40% frente al presupuesto oficial

Si lo que Núñez llama cajas paralelas son cobros de impuestos, tasas, multas y cánones, el dinero desviado tendría que salir de lo que la Municipalidad recauda.

El presupuesto aprobado plurianual de la Municipalidad fija el ingreso total en G. 2.277.600 millones para 2025 y en G. 2.251.600 millones para 2026. Del total de 2025, G. 1.656.239 millones son ingresos corrientes, un rubro que incluye impuestos, tasas, multas y cánones. La planilla de salarios, es decir la partida de servicios personales, es de G. 799.859 millones en 2025, según el presupuesto por programa.

Con esas bases:

CifraFuenteMonto
40% del presupuesto 2025Cálculo de este medio sobre el presupuesto oficialG. 911.040 millones
40% del presupuesto 2026 (plurianual)Cálculo de este medio sobre el presupuesto oficialG. 900.640 millones
Planilla de salarios 2025Presupuesto por Programa 2025G. 799.859 millones (35% del presupuesto)
Ingresos corrientes 2025Presupuesto de Ingresos 2025G. 1.656.239 millones (el 40% del presupuesto equivale al 55%)

Es decir, el 40% que menciona Núñez implicaría un monto mayor que toda la planilla de salarios de la Municipalidad, y equivaldría a más de la mitad de todos los ingresos corrientes presupuestados. Son cifras presupuestadas, no recaudadas: lo efectivamente cobrado puede ser distinto. Esto no prueba que la afirmación sea falsa: muestra la dimensión de lo que se afirma.

Qué se puede y qué no se puede verificar

Se puede verificar la escala: el presupuesto, la planilla y los ingresos son documentos públicos, y la Municipalidad tiene una herramienta de recaudación en línea. También se puede pedir el listado de funcionarios con sus salarios, que la Ley 5282/14 obliga a publicar. Lo que no se puede verificar con esos documentos es el monto de las cajas paralelas, porque por su naturaleza no figura en ellos.

No encontramos publicado para la Municipalidad de Asunción un informe, una auditoría o un cálculo que estime el monto de las cajas paralelas ni lo exprese como proporción del presupuesto.

En la misma entrevista de ABC, Núñez dijo que hará una auditoría y que no tiene plena confianza en los balances; eso indica que la medición dependerá de esa auditoría.

Derechos humanos: una cifra que no se puede auditar

La verificación de este dato tiene una dimensión de derechos.

La Constitución reconoce “el derecho de las personas a recibir información veraz, responsable y ecuánime” y declara que “las fuentes públicas de información son libres para todos”.

La Ley 5282/14 reglamenta ese derecho e incluye a los gobiernos municipales entre las fuentes públicas obligadas. Entre lo que deben mantener a disposición figuran el listado de funcionarios con sus salarios mensuales, los programas en ejecución con su presupuesto aplicado, con informes trimestrales, y los informes de auditoría. Toda solicitud debe responderse en quince días hábiles y, si no hay respuesta, se entiende denegada.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos sostiene que el actuar del Estado debe regirse por “los principios de publicidad y transparencia en la gestión pública”, que permiten a las personas “ejercer el control democrático de las gestiones estatales”, y por “el principio de máxima divulgación, el cual establece la presunción de que toda información es accesible, sujeto a un sistema restringido de excepciones”.

Este es el vínculo con la cifra de Núñez: una cifra sobre recursos públicos, para poder contrastarse, necesita información pública. Con la que encontramos no es posible. No decimos que Núñez haya mentido; decimos que no encontramos respaldo público para la cifra.

Afiche de Sole, tras ser proclamada intendenta municipal electa de Asunción. / Gentileza

Enfoque de género: lo que se sabe y lo que falta

Los datos oficiales de empleo permiten una primera aproximación. En el tercer trimestre de 2025, 449.405 mujeres trabajaban en comercio, restaurantes y hoteles, el 48,5% del sector. Eso representa el 32,6% de las mujeres ocupadas, frente al 25,9% de los hombres. Además, 396.023 mujeres eran trabajadoras por cuenta propia, el 42,6% de ese grupo. Son cifras nacionales y de una categoría amplia: no dicen cuántas personas trabajan en los mercados o en la Estación de Buses de Asunción, ni cuántas son mujeres, ni quiénes soportan cobros irregulares, si existen.

Última Hora (27/10) recoge que los mercados y la Estación de Buses estarían señalados desde hace tiempo por cajas paralelas; es una alegación que esa nota no respalda con documentos. Por eso este artículo no afirma que las cajas paralelas afecten más a las mujeres.

Por qué es insostenible

Núñez afirmó que las cajas paralelas desvían el 40% del presupuesto anual, y en una de sus declaraciones la presentó como una estimación propia, y el 29 de octubre dijo que sale del análisis de su equipo económico con “números que no son precisos”.

El presupuesto oficial muestra que ese porcentaje equivale a más que toda la planilla de salarios y a más de la mitad de los ingresos corrientes presupuestados, y no encontramos un documento ni un método que respalde la cifra. Esto no significa que no haya cobros irregulares ni que el monto real no pueda ser alto: si la nueva administración, la Contraloría o la Fiscalía presentan un cálculo verificable, la calificación podría cambiar.

Elegimos “insostenible” y no “engañoso” porque no hay indicios de que datos reales hayan sido manipulados: lo que falta es la base.

«Insostenible» significa que la afirmación analizada surge de investigaciones con falta de sustento, posee graves errores metodológicos o resulta imposible de chequear con datos objetivos

Cómo se verificó

Se identificó la afirmación y se transcribieron sus citas textuales. Se buscó la base que la sustentara en declaraciones, en el informe de la intervención y en el presupuesto de la Municipalidad. Se contrastó la escala con los documentos oficiales y se explicó el contexto en que se usa el término.

También se revisaron notas de prensa de fines de octubre: dan un origen declarado de la cifra (el análisis de su equipo económico), pero no un método ni un documento. Falta la respuesta de la fuente: no se obtuvo, a la fecha de este texto, la base del cálculo por parte de Núñez o su equipo.

Alcance

Se basa en declaraciones públicas de Núñez publicadas en medios hasta el 29 de octubre de 2026 y en una entrevista a un especialista, y en documentos oficiales: el presupuesto aprobado plurianual 2025-2027, el presupuesto de ingresos 2025 y el presupuesto por programa 2025 de la Municipalidad, la Ley 5282/14, la Constitución, la sentencia de la Corte Interamericana y el Boletín de Empleo del INE.

No incluye el presupuesto 2026 aprobado, cuya ordenanza no está publicada, ni evalúa la gestión futura de Núñez ni las causas penales.

Las notas de prensa corroboran lo que se dijo, no los hechos de fondo.

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